viernes, 18 de noviembre de 2016

Historias de la radio    Historias de la radio
Inés Luna: "Era un tesoro tener radio, era la compañía de la familia"

Inés Frantz de Luna nació el 27 de mayo de 1944 en colonia "La Luisa", Gral.Conesa. Conduce el programa radial más antiguo de la localidad llamado "Vivencias de mi pueblo" que se emite los sábados de 10 a 12 horas. Desde 1989 comenzó a recopilar la historia oral y escrita de la localidad a través de extensas charlas con antiguos pobladores. En 1996 fundó el periódico local "El puente" que continúa editando y ha difundido la historia del lugar en distintos medios escritos bajo el título de "Vivencias de mi gente".


En esta entrevista nos cuenta sus recuerdos de la infancia con la radio para finalmente llevarnos a sus orígenes como conductora de un programa radial que lleva en el aire más de  28 años consecutivos.

¿Cuándo era pequeña, escuchaba radio? ¿Qué recuerdos tiene de la radio en su infancia?
Yo era muy chiquita cuando mi papá compró la radio, tendría unos 5 o 6 años, esos son los recuerdos que tengo. A mi papá le gustaba mucho la música y a  mi mamá mucho las novelas. A pesar de ser una familia de escasos recursos la radio estaba. Era una radio grandotota que tenía un acumulador y se abastecía de un molinito y, si no había viento no cargaba. Cuidábamos mucho que no se descargara la batería. Mi madre solía apagar la radio para que no se termine la batería en  su horario sagrado, que eran las 3 tarde cuando emitían la novela de Javier Risso, de Bahía Blanca. Mi papá escuchaba los noticieros y como amaba la música, también escuchaba “La Glostora Tango Club”. Se escuchaban las emisoras nacionales como: Radio Belgrano y Radio Nacional.

¿Qué significaba tener una radio por ese entonces? ¿Cuál es el recuerdo más significativo que tiene en relación con la radio?
Tener una radio era un privilegio, los vecinos que no tenían radio hacían kilómetros para venir a escuchar algún evento especial como cuando hablaba un presidente.
El recuerdo más lindo que tengo es de las fechas patrias. Mi papá era alemán pero más argentino que el mate; era muy patriota por lo tanto en las fechas patrias nos hacía parar junto a la radio y cantar el himno nacional acompañándola. Era hermoso, desentonaba mucho pero era hermoso cómo todos cantábamos el himno un 25 de Mayo. Era la única manera de escuchar el himno. Mi papá cantaba con mucho patriotismo y ese sentimiento es lo que heredé de él. Tenía un gran sentido de pertenencia por Argentina habiendo venido de su tierra natal a los 13 años. La radio nos daba la oportunidad de escuchar la música típica, el tango el folclore, la buena música de esos tiempos. Nos hacía compañía.
¿Cuál fue la noticia que más la impactó escuchar de niña?
La noticia que más nos golpeó a todos fue la muerte de Eva Duarte de Perón. Evita era un sentimiento nacional; a pesar de la política, era una figura representativa, los chicos la queríamos mucho. Imagínate que éramos de hogares humildes, de zapatillas con los dedos afuera; por lo tanto; el significado que tuvo para nosotros recibir el primer juguete, la primera muñeca en nombre de Evita, era muy fuerte. Ella fue más allá de la política. Sentimos que habíamos perdido a alguien muy importante en nuestras vidas.
¿Tenía un programa radial favorito?
Mi programa favorito eran las radio novelas. Me gustaría mucho hacer una radionovela, es mi asignatura pendiente. Con mamá esperábamos las 3 de la tarde con mucho entusiasmo para escuchar las historias de amor. Era muy divertido cómo cada uno construía  cada personaje con su imaginación, la radio ayudaba a nuestra creatividad, el relator describía la protagonista pero nosotros la armábamos a nuestro parecer.
¿Cómo evolucionó su relación con la radio? ¿Cómo llegó de adulta a tener su programa radial “Vivencias”?
Yo fui madre de tiempo completo, hasta que mi hijo menor cumplió 13 años, ahí comenzó a sobrarme el tiempo. Tenía 43 años. Siempre fui medio metiche pero siempre ama de casa, a  mi marido no le gustaba que trabajara, eran esas ideas torcidas que tenía la gente de antes porque está muy bien trabajar.
Oscar Villarreal, que era un maestro y supervisor que vivía en la localidad, tenía un programa que se llamaba “Reliquias de mi pueblo” en Radio Municipal. Un día escuché que entrevistaba personas de Conesa; cuando dieron el número de teléfono, llamé desde el fijo de mi casa para ofrecerle la historia del Barrio Villa Arana, mi barrio. Entonces Oscar me dice: “¿quiere salir al aire?- “No!”-le respondí yo. “¿Y venir hasta acá?” -dijo él- “Mucho menos” –respondí yo-.” “¿Y si nosotros vamos a sus casa?” –insistió-. A lo que yo le respondí:  “desde mi fortín, lo que quiera”, era mi casa mi lugar seguro.
Oscar vino tres veces a casa por mis historias. La primera historia fue la de mi barrio pero hubo más para contar. Cada vez que yo le contaba algo el volvía a invitarme a ir a la radio, como yo continuaba negada, él se iba y en su programa decía: “…dice la señora Inés Luna….” Y relataba mis anécdotas. Todos los sábados Oscar tenía una historia mía para contar. Hasta que una vez me pregunta quienes eran mis padres, y ahí me di cuenta que tenía mucho para contar y que era yo en persona quién debía hacerlo.
Por lo tanto, ya algo más decidida a ir primero debía consultarlo con mi esposo e hijos. En la mesa les digo que Oscar insiste en que fuera a la radio y la verdad es que  yo estaba tentada, sentía mucha curiosidad, no tenía idea de cómo funcionaba o era una radio por dentro. Entonces pregunto y mi hijo me dice: “¡mamá! ¿A qué vas a ir, a pasar vergüenza?” Y mi hija me dice: “¿vos escuchaste a fulana hablar en radio?” Y yo le digo que sí. “¿Y no te animas a hacerlo mejor?”, me pregunta. “Si, seguramente hija!” le dije…_”Entonces andá mamá”, me dijo ella y mi marido no se opuso.
Fui ese sábado a la radio, muy tensa y nerviosa, veía el micrófono como un monstruo, empecé a contar cosas y la charla se fue dando, era la cuarta vez q me entrevistaba Oscar. A los 20 minutos me había enamorado de la radio. Entre nerviosa y salí segura, feliz. Me volvieron a invitar cada sábado y un día Oscar me dice que se iba de vacaciones por un mes y me propone quedar a cargo del programa por ese tiempo. Mi  condición fue que me acompañe “Guigui[1]”.  Entonces salí al aire sola.  Cuando finalizó el programa, me llamó Oscar para decir que había escuchado el programa y que salió hermoso. Me había hecho una trampa  para que yo me animara y él aun estaba en Conesa para escucharme. “No me equivoque Inés, la felicito” me dijo. Cuando regresó de ese mes de vacaciones volvió con la triste noticia de que se iba de Gral Conesa, fue así que me dejó el programa y me atreví a cambiar parte del nombre, pasó de ser Reliquias de mi pueblo a Vivencias, ya que considero que reliquias se queda solo con el pasado en cambio vivencias abarca pasado presente y futuro, que es de lo que habla el programa.

¿Qué le brindó la radio en estos años?
La radio me trajo mucho, lo que soy puertas afuera de mi casa me lo dio la radio por eso no la dejo; en marzo de 2017 cumpliremos 29 años consecutivos y no concibo un sábado sin el programa. Salimos al aire hasta en Enero porque no me tomo vacaciones.
Es el programa más antiguo de la General Conesa y además está declarado por la Legislatura Provincial como el Programa “Histórico cultural y radial”, más antiguo de Río Negro. La radio también  me llevó a escribir el periódico ya que vi que Conesa no tenia historia escrita, una pena, los pueblos que no conservan su historia no tienen rumbo.

Finalmente Inés, ¿Cómo ve la radio hoy, la podría comparar en algún aspecto con la de sus recuerdos de la infancia?
Ahora hay muchas radios es maravilloso podes elegir, tener audiencias variadas, hay para todos los gustos y eso es hermoso.
Antes, la  radio era todo, su importancia la sabemos quienes vivimos esas épocas. Ese sentimiento tan especial que produce, era lo único que había para entretenernos en la chacra, los domingos no había futbol. A la tardecita mi papa subía el volumen cuando carpíamos los surcos, la sacaba afuera para que escuchemos mientras trabajábamos, era la alegría de la casa, era algo muy importante, era más importante que hoy el televisor
Era un tesoro tener la radio, no era fácil, no cualquiera podía tenerla entonces la disfrutabas más.




[1] “Guigui” era el sobrenombre del señor Sabino Kucich quien trabajó en los controles de Radio Municipal.

La radio en la juventud de la década del 50'

Elina González: “La radio para mí fue una compañía indiscutible”


Elina González, alumna del Centro de estudiantes para Jóvenes y Adultos del Balneario Playas Doradas, relata en esta entrevista lo que ha significado la radio en su vida, a lo largo de sus 67 años.Proveniente de San Martín de los Andes, decide establecer su vida en el balneario hace 5 años, lugar al que apuesta convincentemente.Nacida y criada en Bolívar, provincia de Buenos Aires, lugar que le ha dejado grandes historias y recuerdos.








-¿Recordas cuál fue la primera radio que escuchaste? ¿Qué recuerdos te trae a la mente?

Si, Radio Colonia, de Uruguay era la que se escuchaba en mi casa en el momento de mi infancia. Mi familia vivía en el campo y recuerdo que el país estaba pasando por un momento revolucionario.

-¿En qué lugar de la casa ubicaban la radio?

En el comedor, arriba de, lo que en aquella época se llamaba “trinchante”, era un mueble de dos estantes, estaba bien alejado de las manitos nuestras, ya que en casa quienes tenían el control de la radio eran mis padres. 

-¿Con quienes escuchaba?

Generalmente, mis padres eran quienes la escuchaban, con mis hermanos solo le dábamos atención cuando pasaban alguna música de nuestro interés. Mi mamá seguía un radioteatro.

-¿En ese momento, que sensaciones les ocasionaba la radio?

Recuerdo que mi papá sentía mucha preocupación cada vez que la escuchaba, y era debido al momento que atravesaba la Argentina. Estamos hablando del año 55’. Mi mamá en cambio, se entusiasmaba mucho con la radioteatro, ya que era romántico, historias de Heidi, por ejemplo.

-¿En qué momento del día se escuchaba la radio?

Por la mañana, al llegar el almuerzo se apaga; a la tarde mi mamá escuchaba su radioteatro y al llegar la noche mi papá escuchaba su programación, donde generalmente se informaba de lo que acontecía.

-¿Qué piensa usted que le ha enseñado la radio?

La radio para mí fue una compañía indiscutible. A pesar de que había televisión en mi juventud, era un clásico llegar a mi casa y prender la radio. Me enteraba de todo lo que pasaba en la ciudad, en el país y en el mundo.

-Respecto al gobierno de ese momento, ¿Se escuchaban mensajes provenientes del mismo? ¿Recuerda alguno que pueda comentarnos?

Si, eran los famosos comunicados radiales. Recuerdo que cuando asumió el último gobierno de facto eran constantes los mensajes, interrumpían la programación del momento “Comunicado N° 1…”, “Comunicado N° 2 de la Junta….”. Eran bastante continuos y eran, a veces, de temer. Recuerdo que en todas las radios los pasaban, entonces eran inevitables no escucharlos.

-¿A través de la radio, usted pudo conocer noticias sobre el país? ¿Le permitió conocer otras culturas? ¿Cuáles?

En mi juventud solo conocíamos lo que el gobierno quería, ya que después con el tiempo, nos dimos cuenta que lo que nos enterábamos no era realmente lo que sucedía. Como sucedió con la guerra de Malvinas: “vamos ganando” y resulta que la realidad era otra, cuántos jóvenes fallecieron y cuantos cosas pasaron que no supimos por palabras del gobierno.
Ahora, sigo escuchando mucha radio, me engancho con entrevistas interesantes. Enciendo la radio  y realizo todas las tareas de mi casa sin perder la atención, considero que sigue siendo una compañía, mucho más que la televisión, sin lugar a dudas.

Radio de la década del 50'


Indiscutiblemente, la radio ha generado un gran impacto social desde sus comienzos, recorriendo cada sector de la población, llegando a todos los rincones sociales. Como medio de comunicación posee la habilidad de crear conciencia y generar auto-crítica en las persona. 

Historias de la radio



“Las transmisiones en ese tiempo no eran como ahora”

La convivencia con la radio en los años '40, relatada por un ferroviario bonaerense.


Oscar Uribe es un vecino de González Catán, La Matanza. Trabajó durante cincuenta y tres años (1946-1999) en la antigua empresa Ferrocarriles Argentinos, empleo que le brindó los mejores recuerdos y las más fuertes amistades. Actualmente tiene 82 años, es jubilado, y nos brindó su tiempo para hacerle esta entrevista.

 
 
Foto del entrevistado, con su actual esposa Teresa, tomada en 1957.
 
 
 
Antiguo logo Ferrocarriles Argentinos.


 
¿A qué edad tuvo su primer contacto con la radio? ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza cuando piensa en ese momento?

Mi primer contacto con la radio lo tuve a los seis años, sería el año 1940. Fue durante el verano. Con mis hermanos nos sentíamos completamente asombrados, queríamos entender lo que emitía ese “cajón”. Verdaderamente para nosotros fue una novedad.

¿Escuchaba la radio en familia o solo? ¿En qué lugar de la casa estaba la radio?
Generalmente escuchábamos la radio en familia, dependía mucho de los horarios de cada uno. Aún así, era algo muy familiar. La radio estaba en el comedor, la habitación donde pasábamos más tiempo juntos, y donde se sentaban los invitados.


¿En qué otros sitios tenía acceso a este medio?
En los lugares de reunión, tales como el club o la casa de algún vecino o compañero de la escuela, que nos invitaba a pasar la tarde. El problema llegaba cuando el dueño de la casa quería escuchar algo que no nos interesaba y por respeto, no decíamos nada. Una vez, con unos amigos, nos quedamos
escuchando una radionovela solo porque la madre de uno de ellos no quería perderse el capítulo. Fue interesante.  

¿Se escuchaba música nacional o extranjera (o ambas)?
Escuchábamos música de todo tipo, nacional y extranjera, pero mayormente nacional. Se emitía mucho tango y folclore.

¿Había muchos avisos publicitarios? ¿Se relataban partidos de fútbol?
Había avisos publicitarios, sí, pero no eran tantos como hoy en día.

En cuanto al deporte, se relataban partidos de fútbol y carreras de autos. También había radionovelas, lo favorito de mi mamá, y los informativos que daban a conocer las novedades del día.

 
¿Era un medio donde también se escuchaban mensajes del gobierno, como hoy en día? ¿Era un medio importante en época de elecciones?

Habían mensajes de gobierno pero no los recuerdo tan frecuentes. Los primeros mensajes que recuerdo referidos a elecciones fueron para las presidenciales del año 1946. La radio era un medio muy importante en época electoral.

 
¿Cree usted que la radio tenía la misma relevancia que tiene internet hoy en día?

En aquel tiempo la radio y los diarios eran los medios de información y publicidad, por supuesto muy importantes. Pero entiendo que internet es un medio más avanzado y de una masividad que por el desarrollo tecnológico provee de mucha más información.


Finalmente, ¿tiene alguna anécdota relacionada a los medios de comunicación que le gustaría contarme?

Fue en el año 1950 más o menos. Nos reunimos en la casa de un amigo varios chicos para escuchar la tan esperada pelea de box entre nuestro ídolo el argentino José María Gatica y el campeón mundial Ike Williams, desde Estados Unidos. Las transmisiones en ese tiempo no eran como ahora dado que se producían frecuentes descargas eléctricas que impedían escuchar. Se inició la pelea como a las 23.00 hs. Imagináte nuestra expectativa, enseguida se produjo una descarga que nos impidió seguir escuchando. Quedamos expectantes hasta que cuando se reanudó la transmisión el locutor anuncia que nuestro ídolo había sido derrotado por knock-out en el primer round.
 





En 1951 Gatica pierde en el primer round ante Ike Williams en Nueva York.
 

 
 
 
 
 
 
 
Indudablemente, la relevancia de la radio como medio de comunicación durante los años '40 y principios de los '50 era elevada. Se escuchaba en casas de familia, y llevaba consigo un papel fundamental en la formación cultural nacional, emitiendo tango, folklore y relatos de partidos y peleas nacionales.   

 

Agradecimientos a Oscar Uribe y a su familia por su colaboración en esta entrevista.
 

Entrevista a Rodolfo Peralta y Marta Gómez


Historias de la radio

La radio es magia, es imaginación…

La radio es el medio masivo de comunicación por excelencia. La radio es imaginación, escuchar un mensaje en la radio hace volar la imaginación.

Rodolfo Peralta, de profesión albañil, nació en San Juan y se crió en Villa Urquiza, provincia de Buenos Aires. En su casa, en la ciudad de Viedma, Río Negro, mates de por medio la charla abarcó muchos aspectos de su historia personal, de su vida, su niñez, su pasión por la música y la guitarra, y sus vivencias en relación con la radio. 
También nos acompañó Marta Gómez, oriunda de Río Colorado, su esposa quien también aportó su experiencia con la radio.



¿Durante tu infancia, la radio fue importante en la vida familiar? ¿Con quién o quienes escuchabas la radio?

Rodolfo: Para la familia la radio y las tardes de cada día eran muy importantes. La radio era la única diversión que teníamos. Con mis hermanos cuando veníamos de la escuela a la tarde, hacíamos las tareas, en la galería de baldosones de formas irregulares. Era el momento cuando mi papá llegaba de trabajar se duchaba y se sentaba con mi mamá en el patio principal de la casa, y agarraba la guitarra. Él se ponía a cantar, nosotros también participábamos. Luego apareció una radio de gran tamaño en la casa que compró mi papá, con parlantes muy potentes; este aparato nos reunía a todos en las tardecitas cuando estábamos todos juntos y en familia.
También era un momento muy importante el almuerzo, el que hacíamos junto a mi madre, ya que mi padre no venía almorzar. En ese horario mi mamá escuchaba las radionovelas que marcaron una época, con muchas compañías de radioteatros, que eran realizadas en salas de teatro de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

¿Se encontraba en algún lugar específico de la casa o tenían más de una?

Rodolfo: La radio se encontraba en la sala principal de la casa, ya que era el lugar de reunión en las tardes y durante las comidas en familia. Con el tiempo mi padre compró una radio más pequeña que transportaba y en los días domingo la llevaba al patio, donde cortaba el pasto y arreglaba el jardín mientras escuchaba los partidos de fútbol.

¿Qué tipo de programas se escuchaban?

Rodolfo: Los programas que más se escuchaban eran de música folclórica, música cuyana, además en Radio Nacional se escuchaban programas de Antonio Tormo, y otros con música de la región cuyana.
Otros programas fueron, las novelas o radionovelas que se transmitan al medio día y escuchaba mi mamá. Algunos de los personajes que recuerdo de esa época son: Oudon López, el negro Faustino, Juan Carlos Chiappe, creador del personaje Minguito Tinguitela.
Una radionovela que recuerdo que mi madre escuchaba se llamaba El León de Francia, el personaje principal era Rodolfo de Valúa, y como mi nombre es Rodolfo, yo era el León de Francia y aprovechaba a pegarles a mis hermanos llevando a la realidad el argumento de la novela.
Otros programas que se escuchaban eran Los Pérez García. La Familia Falcón. Las recetas de Doña Petrona C de Gandulfo. Además el personaje Mingo Tinguitela, se hizo muy conocido a través de la radio, con participación en diversos programas o simplemente cuando era imitado.
Marta: Los cuentos de la vieja Abadía, un programa de Chile, nocturno, con cuentos de terror, que te llegaba a sugestionar lo que escuchabas y no querías ni salir de la habitación. Recuerdo también la participación en los concursos, llamando por teléfono con mi hermana Irma, a diferentes radios de Bahía Blanca, ya que en Río Colorado donde vivíamos no había ninguna emisora y se escuchaban radios de otros lugares.
Rodolfo: También había programas cómicos como, La revista dislocada. El conductor era Delfor. La gente esperaba ese programa, reunía a la familia en torno a la radio. Esos programas imitaban algunos personajes famosos y te hacían imaginar cuando transmitían.
Marta: Se transmitían los desfiles cívicos militares, y las personas que vivían lejos de la Capital Federal, como yo en Río Colorado, escuchábamos los programas desde Buenos Aires y Bahía Blanca.
Rodolfo: además se escuchaba Radio Colonia, de Coronel Sacramento Uruguay. Todo lo que pasaba en el país y en todo el mundo. Ariel Delgado, era un locutor que transmitía en vivo. Si querías escuchar todo lo que estaba sucediendo en nuestro país, Argentina, tenías que escuchar Radio Colonia, ya que las radios nacionales se bloqueaban.
Marta: Se bailaba con la radio en los patios de las casas cuando uno era adolescente en las famosas tertulias, con los programas de bailables los domingos, con música típica y característica, la música con ruido a tachintachintachin…. Programas de rock, primero, de Elvis Presley y posteriormente con Bill Haley y sus cometas, ya más modernos.

¿Era de utilidad la radio para el grupo familiar?

Rodolfo: La familia le daba la utilidad de unión y disfrute de todos, el momento de la familia unida a pleno, pero además se utilizaba como un servicio, el radio mensaje y la comunicación a la comunidad de diversas actividades y novedades. En la actualidad, la radio sigue cumpliendo este servicio, básicamente en los lugares más alejados a donde no llega la tecnología. La Radio es de vital importancia para los habitantes de estos pueblos.

¿La radio era una forma de conocer y mantenerse informado de los acontecimientos  que sucedían en el pueblo, la ciudad, o el país?

Rodolfo: Programas de historia no había ninguno, solo entretenimientos y radionovelas, y partidos de fútbol.
Pero lo que se daba en la radio a diario eran las efemérides en la mañana y se contaba que pasaba en ese día y que había pasado en esa misma fecha años antes, por ejemplo, para el 17 de Agosto se anunciaba la conmemoración de la muerte del Gral. San Martín, se evocaba el día y se hacía un racconto de cómo y dónde había sucedido y la importancia de la fecha para nuestra historia.

¿En tus recuerdos, que significaba la radio?

Rodolfo: El significado de la radio es de Magia, transportándote a lo imaginario, por medio de los efectos especiales, con golpes sobre una mesa, con vasos para imitar el galope del caballo, con una chapa los sonidos del viento, y así muchas cosas más para ponerle sentido a lo que se estaba escuchando.
Por ejemplo, algunos programas, donde se transmitían noticias y publicidad, los músicos eran los encargados de animar espacios de 15 minutos donde no se transmitía ninguna noticia o publicidad. Estos músicos tocaban en vivo en las radios, época de mucha actividad para los músicos independientes que recién iniciaban su carrera.
La vejez nos pone más reflexivos, nos permite comparar las épocas. Hay que dejar que los viejos hablen y recuerden, que cuenten sus vivencias y su experiencia, y por más que ya lo hayan contado con anterioridad, dejar que lo hagan por respeto, porque ellos están envueltos en el humo de la evocación, porque vuelven a sus recuerdos, a su niñez, a su adolescencia, a la felicidad que estos momentos vividos les produjo.


La radio es magia, es imaginación…
Entrevista a Osvaldo Tola, hijo de los primeros colonos de Puerto Deseado, Santa Cruz

La Radio nos trasladaba con la imaginación a otro mundo¨

Osvaldo tola, Puerto Deseado. 
La radio es un simple aparato eléctrico que transporta a un mundo de sensaciones, de asombros e imaginación. En épocas anteriores donde no existía la tecnología actual, las personas se asombraban, además de entretenerse, con este simple artefacto, que los dejaba trasladar con su imaginación a otro mundo, difícilmente conocido por la vista. Además, las personas que se dedicaban al hogar, sentían que estaban acompañadas al escucharla durante sus quehaceres.  
Osvaldo Tola, hijo de los primeros colonos de Puerto Deseado, nos cuenta sus recuerdos de la radio  durante su adolescencia y juventud. En la entrevista, recuerda las prácticas de la comunicación radial con su familia y su comunidad.

¿Usted cuando era chico tenía radio?
¡Qué recuerdos! En esa época, en el lugar que yo nací, acá en Puerto Deseado,  lo único que había era radio, no había televisión, no había internet, no había absolutamente nada, así que  lo único que tenía era una radio.
¿Se acuerda como era la radio, cómo la describiría?
Si, la tengo todavía en la casa de mis padres, era una radio a pila y eléctrica, tenía las dos condiciones: era una radio cuadrada, mucho más grande de las que están ahora, tenía unos veinticinco centímetros por quince, era un armatoste, bastante pronunciado y su volumen bastante fuerte, mucho más fuerte que las radios de ahora. 
¿Qué sentía usted cuando prendían la radio?
Era un acercamiento hacia el relato del periodista o locutor, normalmente en los pueblos chicos de la Patagonia y sobre todo en Puerto Deseado, época de dos mil o tres mil habitantes, la radio significaba un acercamiento a lugares distantes a los que uno no podía llegar, brindaba información y, muchas veces, compañía. Recuerdo, que era muy común en cada hogar que hubiese una radio.
¿Recuerda en qué espacio de su casa estaba ubicada la radio?
Normalmente, característico de todas las casas, estaba ubicada en el centro, arriba de un aparador cerca de un enchufe porque, como decía, también se podía usar con pilas, pero solo  cuando salíamos de casa, mientras tanto siempre con toma corriente.
¿Quiénes eran los que escuchaban la radio en su casa?
En casa, la que escuchaba radio, desde que se levantaba hasta que se acostaba era mi mamá; prácticamente, todas las amas de casa de esa época tenían una y la escuchaban todo el día, sobre todo porque te permitía tener una distracción mientras cocinaban o lavaban. Recuerdo que escuchaban una radionovela, que se trasmitían en diferentes horarios.
¿Recordás alguna programación en la radio?
Estaban como te decía antes, las radionovelas con diferentes horarios, la de las diez de la mañana, otra a las cuatro de la tarde, y también para la gente que trabajaba de sereno después de las diez de la noche. También recuerdo la programación para los hombres de campo, utilizaban la radio como vehículo de información. En mi caso yo escuchaba los partidos de futbol, también había algunas radios novelas para los chicos, los días domingo, programas radiales del Poncho Negro, El Llanero Solitario, eran radionovelas del lejano Oeste para niños.
¿Qué sentimientos le generaba escucharlos a estos programas?
Era un sentimiento de asombro, teníamos que usar mucho la imaginación, al escuchar el relato de futbol, nosotros debíamos imaginarnos esa acción: si había sido penal o no había sido penal, si había cabeceado muy alto o muy bajo, muy fuerte o muy despacio, todo dependiendo de cómo nos llegaba esa información.
¿Usted sentía que con la radio aprendía algo?
Si, había programas educativos, de veterinaria y de la sociedad rural, te enseñaban a cuidar a los animales y  entonces  uno aprendía a querer a los animales. Estaban apuntados para ser buenas personas.
¿Recuerda algún mensaje o alguna publicidad emitida por parte del gobierno?
Recuerdo la época furor donde el gobierno anunciaba los golpes de estado, nosotros aquí en los pueblos chicos no teníamos revistas o diarios a tiempo. Por eso nos enterábamos todo por la radio y no nos dábamos cuenta de la dimensión que tenía este golpe del gobierno, nosotros vivíamos otra realidad, pero de cualquier manera nos impactó a todos  los deseadenses esa noticia. 
¿Usted piensa que la radio le permite conocer culturas diferentes?
Si, la radio ha permitido dar a conocer ciertas culturas, como por ejemplo la comunidad aborigen en los pueblos originarios tienen su lugar para poder expresarse. En mi etapa de niñez habían dos comunidades la italiana y la española, tenían un programa que nos enseñaba su costumbres, sus comidas, sus leyendas, entonces sí, yo estoy convencido de que la radio sirve para acercar las culturas.


La radio deja que las personas al escucharla puedan imaginar, de manera libre, el mensaje. Para Osvaldo Tola, la radio despierta la imaginación: “Era un sentimiento de asombro, teníamos que usar mucho la imaginación, al escuchar el relato de futbol, nosotros debíamos imaginarnos esa acción, si había sido penal o no había sido penal, si había cabeceado muy alto o muy bajo, muy fuerte o muy despacio, todo dependiendo de cómo nos llegaba esa información¨ 

miércoles, 19 de octubre de 2016

La Escuela Especial Nº 502: un proyecto educativo que se expande en la región


  Inclusión educacional en Villalonga

Ariel Scho e Itati Poeta, trabajadores de esta institución, nos cuentan su historia y algunos de los proyectos que se vienen desarrollando por la inclusión educativa en la localidad.
La educación inclusiva y de calidad se basa en el derecho de todos los alumnos a recibir una educación de calidad que satisfaga sus necesidades básicas de aprendizaje y enriquezca sus vidas.
Al prestar especial atención a los grupos marginados y vulnerables, la educación integradora y de calidad procura desarrollar todo el potencial de cada persona.
Su objetivo final es terminar con todas las modalidades de discriminación y fomentar la cohesión social.
Según Ariel Scho e Itati Poeta, secretario y asistente educacional, respectivamente, de la Escuela especial N°502 de Villalonga, la inclusión educacional surgió a través de una propuesta de padres que vieron la  necesidad de contar con esta educación en la localidad y comenzaron a trabajar para que sucediera.
La Escuela especial N°502 funcionaba como un anexo de una escuela de Hilario Ascasubi, pueblo cercano a la localidad de Villalonga. Se formó como institución para luego independizarse y transformarse en la escuela especial N° 502.
A través de los años la institución fue creciendo y haciéndose de una matrícula de alumnos importante y generando la posibilidad de que chicos de Juana Pradere y Stroeder, otras localidades cercanas, puedan integrarse a este tipo de educación. Asimismo, las escuelas rurales tienen la posibilidad de recibir a las maestras integradoras, personas dedicadas al acompañamiento de los niños dentro de la escuela y cumplir un rol muy importante de brindar al alumno un seguimiento constante  y de atención personalizada para plantear nuevamente las consignas, acompañarlo en las normas básicas y educar en valores como la solidaridad y el respeto a las diferencias. 
El personal de esta escuela no solo trabaja con el niño sino también sobre su entorno e influyen en él de manera positiva aprovechando diferentes situaciones y circunstancias para inculcar que las diferencias existen y deben ser  respetadas.
Dentro de dicha escuela se desarrollan varios talleres entre ellos: panadería y artesanías. La señorita Itati Poeta explicó, en la entrevista realizada, sobre la incorporación de las nuevas tecnologías en el aula, especialmente, el modo en que  se desarrollan distintas actividades articuladas a  las netbooks, en función de distintos proyectos.
En ese sentido, actualmente realizan un proyecto llamado "Cortos en la net" que tiene como objetivo trabajar los contenidos de distintas asignaturas articulándolos con el lenguaje audiovisual. En este momento se encuentran trabajando con cuentos de terror. Para trabajar con este proyecto los docentes se capacitaron para el uso de esta herramienta en las aulas.
Según Ariel Scho, "el uso de las netbooks es una herramienta importante ya que les ha generado a los alumnos seguridad y una accesibilidad diferente. Hay alumnos con dificultades de motricidad y la computadora con todas las adaptaciones que tienen incluidas les brinda la posibilidad de acceder a los contenidos de una manera distinta en función de lo que los alumnos pueden hacer”.
En la escuela también articulan con otras instituciones como jardín, primaria y secundaria, ofreciéndoles a los alumnos una trayectoria educativa que sea integral.
Al concluir esta hermosa entrevista hablamos con Ariel e Itati sobre ¿Cómo pueden los vecinos de Villalonga ayudar en el fortalecimiento de la educación inclusiva en nuestra comunidad? La respuesta de ambos fue exitosa ya que la comunidad Villalonguense siempre acompaña y apoya todos los proyectos que han salido de la escuela.
Puedo decir que la educación inclusiva con mucho trabajo y esfuerzo de todo el equipo de la escuela especial N°502 de Villalonga es un ¡ÉXITO!
En el video , Ariel Scho e Itati Poeta, secretario y asistente educacional hablando sobre la educación inclusiva en Villalonga y la región, los proyectos, y un sueño hecho realidad, la Escuela Especial N°502. 





























Un poco de historia local...

Puerto Deseado – Patagonia


El tiempo atrás



¿Sabemos cómo nació Puerto Deseado? ¿Qué sabemos sobre los primeros colonos de nuestra localidad? Osvaldo Tola, es historiador de la localidad de Puerto Deseado, y él nos relata la historia de los primeros pobladores, historia que se relaciona con el hundimiento del Buque de Magallanes.

Su partida tuvo lugar el día 5 de julio de 1887, siendo tripulado el buque llamado ¨Gran Chaco¨, por el Piloto José Sosto, el contramaestre Manuel Carballo, el señor Emilio de la Cruz y los marineros José Pérez y Luis Laner.  
Así comenzó esta hazaña de la cual “se sabe que desde el día 7 al 9, la navegación fue muy peligrosa reinaba un fuerte temporal, logrando a penas gobernar el timón. En esas circunstancias se rompió la botavara y hubo momentos en que la situación se hizo sumamente difícil. Sorteados los peligros que implicaban el cruce de los golfos San Jorge y San Matías, los viajeros fondearon el día 14  a las 4 p.m. delante de la casa de los prácticos de Patagones”, nos cuenta Osvaldo Tola.
Luego, el barco zarpó rumbo al Sur,  con el fin de llevar ciudadanos y víveres que servirían a los colones sureños. Lastimosamente hubo un accidente, frente a la costa hoy conocida como ¨La Ría de Puerto Deseado¨ donde el buque, poco a poco, se fue hundiendo logrando salvar al 97 % de los tripulantes.
En el vídeo podrás escuchar esta historia y conocer más de Puerto Deseado.